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¿Debemos ir a los Mundiales?

"Depende
Depende ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende"

Así como reza la canción en la voz del recientemente fallecido Pau Donés de la agrupación española Jarabe de Palo.

Ir a un mundial a vivir la experiencia, para mí no tiene ningún sentido, ir a un mundial tiene que ser la culminación de un proceso, dónde previamente se participó en competencias de menor nivel de envergadura y se parte con un objetivo deportivo, un objetivo que además debe ser realista.

A un mundial no debe irse con la idea de aprender - eso sucederá sin duda- el concepto debe ser otro. Como cuando con la selección venezolana al mando del profesor Edgar Da Silva se consiguieron medallas mundialista a nivel juvenil en años consecutivos con Angel Pulgar y luego con Carlos Linares.

Debe ser un Continuum, cada evento como medio para lograr una mejora en el subsecuente, un peldaño que de impulso al siguiente objetivo y que una vez concluido, se piense en el posterior. De lo contrario es invertir en un saco roto.

Que Orluis Aular no esté presente en Imola y si en la Vuelta a Portugal, sea porque el equipo no le dió permiso, porque el corredor así lo decidió o que la FVC no tuvo los recursos para el traslado de España a Italia junto con el acompañamiento técnico. Nos señala en primer lugar nuestro cuestionamiento constante, si hay un plan no se ha difundido, si hay alguien a cargo de la selección nacional, no se conoce. Todo se reduce a rumores o cadenas de WhatsApp.

A principios de año, la selección elite, estuvo en la Vuelta a San Juan y luego en el Tour Colombia, eso fue muy positivo, fué un punto de partida, si ese plan de trabajo conservara regularidad, definir objetivos en Campeonatos Mundiales es más sencillo. No analizándolo todo desde la inmediatez, sino en planes que levanten la mirada y tomen en cuenta que el desarrollo deportivo es cosa de años.

Pandemia de por medio, esos dos eventos donde participó la selección venezolana, deben haber generado a lo interno un proceso de revisisón de donde saldrían aciertos y fallos (eso esperamos), lo cierto es que fue un proceso interrumpido del que nos gustaría se tuviera alguna continuidad.

Si la decisión de ir al Mundial estuviera a mi cargo, ni siquiera se me hubiera pasado por la mente. Los recursos son escasos como para ir con el objetivo de ir a participar y en el mejor de los casos terminar la carrera. Esos recursos estarán mejor invertidos en objetivos a mediano plazo.¿Se nos ha pasado por la cabeza pensar en un Giro de Italia Sub23 como selección? ¿Ir a un Tour del Porvenir? y ¿ la selección femenina?

Orluis en cualquier caso hace bien en no ir al Mundial, dónde competiría solo contra el mundo, en cambio arropado por su equipo podría disputar etapas en la Vuelta a Portugal, aumentar su palmarés y prestigio en el ciclismo europeo. Con esto no quiere decir que un Mundial no sea una vitrina importante donde mostrar condiciones. Además para Venezuela como país significa ganar espacios en lo deportivo, en lo político y publicitario. Sólo reitero que esto sólo será productivo si forma parte de una ruta trazada con anterioridad.