La Vuelta al Táchira no me dejó Guayabo

Muchas veces me pasa que culminado un evento esperado, una vez esté concluye, queda una sensación de vacío, la rutina implementada para llevar a feliz término el trabajo planteado en una Vuelta se asimila rápidamente, desayunar una o dos horas más temprano de lo habitual, trasladarse de hotel en hotel, observar los hechos, tomar nota y luego darle sentido a esa información recibida. Eso va desde el ejercicio de elegir la foto que ilustre las palabras que se escriben, hasta darle sentido táctico a los hechos dentro de una estrategia para buscar la victoria.

Un cúmulo de cosas que una vez que termina la última etapa y se hace la maleta de regreso a casa hace que nos inunden las nostalgias y se espere con desespero la próxima edición. Eso no nos pasó en la Vuelta al Táchira que terminó con el segundo título de Roniel Campos.

Una gran participación de equipos extranjeros, que no se limita al gran accionar de Oscar Sevila y el Team Medellín. El Androni logró llevarse dos etapas y el título de los jóvenes con un Santiago Umba que además quedó cuarto en la general, el triunfo de Anderson Paredes en defensa de un equipo ecuatoriano o el retiro anunciado por José Alarcón apenas se llevaba la victoria en el Cerro el Cristo.

La etapa de Pregonero me marca. Por dura, por exigente, por el paisaje espectacular, por la estrategia del Atlético Venezuela que plantearon una noche antes y luego ejecutaron a la perfección, por la forma en que las distintas poblaciones se prepararon para la caravana dándole un ambiente "Tour" dentro de las circunstancias por la pandemia.

Con todo eso, la nostalgia no llegó, deje pasar unos días a ver si la extrañaba, si me hacía falta y no sucedió. Quizás porque se que la participación de buenos equipos, se debe a que otros eventos se suspendieron, quizás porque el evento estructuralmente no muestra crecimiento o novedades, quizás porque teniendo un potencial inmenso no termina de dar un salto de calidad que eleve a la competencia a un nivel superior.

Al día siguiente de la Vuelta, no se ve nada en el horizonte, ni siquiera en el futuro de la propia vuelta. ¿ Donde se competirá? ¿ Que será de los equipos nacionales? Quizás si tengo nostalgia,pero aquella de extrañar lo que nunca pasó y esa, dicen, es la peor de las nostalgias.

Información adicional

  • Nota:

    Los conceptos emitidos en este espacio, las ideas, opiniones e informaciones expresadas son de absoluta responsabilidad del columnista.

David Gil

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con
No está permitido el Código HTML.

Pista

Publicidad
 
 

Contacto

Carta al editor

banner-galeria