Transcendencia 469
21 Feb
2021

No hemos conversado más allá de cinco minutos en la sala de su residencia cuando entendí el porqué se convirtió en la primera medallista olímpica del ciclismo venezolano y además también en la primera campeona mundial, Stefany transmite energía en cada palabra, en cada gesto, posee una seguridad en sí misma que he visto pocas veces y sobre todo entiende que todo plan es a largo plazo.

La medalla en Río de Janeiro la elevó al templo de los inmortales de nuestro deporte y con ello , los halagos y festejos la sacaron de su centro, también llegaron las lesiones de diversa índole, perdió la regularidad competitiva. Batalló en silencio consigo misma y con el entorno, decidió cambiar su vida europea por el contraste caraqueño y desde la otrora sucursal del cielo comenzar de nuevo con Tokyo 2020+1 en el horizonte.

Ya no solo se trata de hacer sonar el Himno Nacional en la capital nipona, un logro que de por si solo está al alcance de un grupo muy selecto. Stefany ya no es la juvenil "brujita", quiere trascender y no solo a título personal, quiere contribuir a desarrollar una marca-país que se asocie a la excelencia y al lado más brillante de ser venezolano y tres números, 469, sean la representación de que toda meta es posible.

Stefany Hernández apunta alto, muy alto

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