El ciclismo de pista venezolano ha encontrado en Clever Martínez no solo a un ejecutor de resultados, sino a un referente de estabilidad en una disciplina que exige una precisión matemática y una resistencia de acero. Su reciente medalla de plata en la prueba de eliminación durante el Campeonato Panamericano de Pista en Chile es el último eslabón de una cadena de logros que lo confirman como la carta más sólida del país en el óvalo durante el último ciclo.
Más allá del metal colgado al cuello, la figura de Martínez destaca por su ascenso al número uno del ranking mundial de la UCI en la categoría Elite Men’s Endurance (Resistencia) a finales de 2025. Este hito, lejos de ser un destello de suerte, es la consecuencia técnica de una estrategia de competencia que lo ha llevado a sumar puntos en velódromos de Europa, Norteamérica y el Caribe, consolidando una regularidad que pocos ciclistas criollos han logrado sostener en la arena internacional.
El éxito de Martínez en los recientes Juegos Bolivarianos, donde se alzó con el oro en el Omnium, junto a su reciente plata panamericana, marca el inicio de un ciclo olímpico con objetivos claros. A sus 36 años, el pedalista demuestra que la longevidad en la pista es posible cuando se acompaña de disciplina técnica y una lectura madura de las carreras.
«Este primer lugar valida años de esfuerzo y sacrificios; es una prueba de que con un poco de apoyo se alcanzan cosas increíbles», ha señalado el ciclista, manteniendo los pies sobre el pedal sin caer en triunfalismos.
Hoy, Clever Martínez no es solo un competidor; es el estándar de rendimiento para la generación de relevo en Venezuela. Su capacidad para mantenerse en la élite mundial sirve de guía para un ciclismo de pista que busca recuperar su brillo histórico en el continente.













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