Orluis Aular ya sabe lo que es subir al podio de etapa en una gran vuelta. Ahora, en el Giro de Italia 2026, el objetivo es dar un paso más adelante y conseguir ese triunfo que todavía le falta en las tres semanas más importantes del calendario mundial.
El venezolano llega a la corsa rosa probablemente en el mejor momento de su carrera. Más maduro, con experiencia, asentado en el WorldTour y además con algo importante a su favor: este año el Movistar Team parece dispuesto a darle más respaldo.
Y eso puede marcar diferencia.
Porque si algo está claro viendo el recorrido y los rivales que tendrá enfrente, es que Aular no puede correrle de tú a tú a los grandes velocistas en un sprint completamente plano y perfectamente organizado. Ahí nombres como Jonathan Milan parten con ventaja casi natural.
El problema no es velocidad, es estructura
Aular tiene velocidad para competir. Ya lo ha demostrado.
El problema es que no tiene un tren dominante que lo deje acomodado en los últimos 200 metros como sí ocurre con equipos construidos específicamente para los embalajes masivos.
Mientras otros velocistas llegan lanzados por tres o cuatro compañeros, el yaracuyano muchas veces depende de encontrar la rueda correcta y resolver prácticamente solo en medio del caos. Eso, en llegadas totalmente llanas, reduce muchísimo las posibilidades.
Por eso este Giro puede favorecerle más en otro tipo de escenarios.
Las etapas donde realmente puede aparecer
El recorrido 2026 tiene varias jornadas ideales para velocistas resistentes, corredores que sobreviven mejor a etapas nerviosas o de desgaste.
Y ese perfil encaja muchísimo mejor con Aular.
Los finales con ligero ascenso, las etapas con media montaña previa o los días donde el pelotón llega reducido suelen eliminar a varios sprinters puros. Ahí la carrera cambia completamente.
Ya no se trata solamente de potencia máxima. También cuenta la resistencia, la colocación y la capacidad de llegar fresco después de una jornada complicada.
Ahí es donde el venezolano puede encontrar sus oportunidades reales.
La etapa 4 y la etapa 12
Revisando el recorrido hay dos días que lucen especialmente interesantes.
Etapa 4
Tiene el tipo de desgaste que puede romper varios trenes de sprint antes del final. Si la carrera llega seleccionada y los velocistas más pesados comienzan a sufrir, Aular puede entrar perfectamente en la pelea.
No necesitaría ganarle a todos los sprinters del Giro en igualdad absoluta de condiciones. Solo necesita llegar con opciones al último kilómetro.
Etapa 12
Probablemente una de las mejores oportunidades que tendrá en toda la carrera.
El perfil favorece mucho más a corredores explosivos que todavía conservan velocidad después de una etapa exigente. Exactamente el tipo de terreno donde Aular suele rendir mejor.
El Movistar también necesita sus puntos
Otro detalle importante es el contexto del equipo.
El Movistar Team necesita puntos UCI y Aular se ha convertido en uno de los corredores más fiables para conseguirlos. Su regularidad durante la temporada ha sido clave y eso probablemente hará que tenga más apoyo del habitual.
No será el mejor tren del Giro, pero sí puede tener una estructura más sólida para colocarlo en momentos importantes.
Y en una gran vuelta esos pequeños detalles terminan pesando muchísimo.
¿Puede ganar?
Sí puede.
Pero seguramente no será en el sprint más sencillo ni en el final más previsible.
Las mejores oportunidades del venezolano aparecen en esos días incómodos donde los velocistas puros empiezan a sufrir y la etapa deja de parecer un sprint clásico.
Ahí Aular tiene cómo competir.
Y Venezuela volverá a estar pendiente de cada llegada esperando que finalmente llegue esa victoria histórica en una gran vuelta.
















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