El uso de plataformas como Zwift ha transformado la manera en que los ciclistas entrenan y miden su rendimiento. En este entorno, el FTP (Functional Threshold Power) se ha consolidado como una de las métricas más importantes para estructurar el trabajo sobre la bicicleta. Sin embargo, una de las dudas más frecuentes sigue siendo cuál es el mejor test para calcularlo.
Dentro de Zwift, los dos métodos más utilizados son el Ramp Test y el test de 20 minutos. Ambos buscan estimar el FTP, pero lo hacen de formas diferentes y, en consecuencia, pueden arrojar resultados distintos dependiendo del perfil del ciclista.
El Ramp Test consiste en un esfuerzo progresivo en el que la intensidad va aumentando de manera escalonada hasta que el ciclista llega al agotamiento. Es una prueba más corta y directa, lo que la hace accesible para una gran mayoría de usuarios. Por su parte, el test de 20 minutos exige mantener un esfuerzo constante y elevado durante ese tiempo, lo que implica una mayor capacidad de control del ritmo y resistencia al esfuerzo sostenido.
Uno de los aspectos más relevantes es que el Ramp Test puede favorecer a ciclistas más ligeros, especialmente aquellos que están por debajo de los 60 kilogramos. Esto se debe a que la naturaleza incremental del test puede beneficiar a quienes tienen buena respuesta en esfuerzos progresivos, lo que puede derivar en estimaciones de FTP más elevadas en comparación con otros métodos.
Ante este escenario, la conclusión no pasa por elegir un test sobre otro, sino por entender que ambos ofrecen perspectivas distintas del rendimiento. Realizar tanto el Ramp Test como el test de 20 minutos permite comparar resultados y obtener una visión más completa del estado físico del ciclista.
Esta combinación ayuda a detectar posibles diferencias en la estimación del FTP, ajustar con mayor precisión las zonas de entrenamiento y comprender mejor las características individuales de cada ciclista. En un contexto donde el entrenamiento indoor sigue creciendo, utilizar correctamente estas herramientas puede marcar la diferencia en la evolución deportiva.
Más allá de la cifra final, el verdadero valor del FTP está en cómo se interpreta y se aplica dentro de la planificación. Por eso, aprovechar ambos test disponibles en Zwift no solo mejora la precisión de la medición, sino que también aporta una base más sólida para entrenar con criterio.












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