José Manuel Rivero: “Quiero llevar los colores de Venezuela”

Desde pequeño, José Manuel Rivero entendió que la vida no regala caminos fáciles. Nació entre montañas, en tierras venezolanas donde subir no era una opción, sino parte de la rutina. Quizás por eso hoy se define como un “escalador“. Un ciclista formado entre sueños que cruzaron fronteras y aterrizó en España.

Su historia con este deporte comenzó de manera sencilla: casi accidental. Lo que al principio era solo un deseo de tener la mejor bicicleta terminó convirtiéndose en el motor de su vida.

“Mis amigos me decían que tenía buena vista y empezamos a salir a pasear. Después hicieron una clásica en mi pueblo y yo no pude correr porque no tenía bicicleta de carrera”, enfatizó.

Su padre decidió comprarle una bicicleta. Posteriormente, ocurrió uno de los golpes más duros de su vida. Lejos de abandonar el deporte, José tomó esa pérdida como un impulso.

“Yo quería hacer lo que decía mi padre. Comencé a competir. En Venezuela competí poco. Tuve una caída, me lesioné y me vine a España”, comentó.

El salto de Venezuela a España

Rivero comenzó compitiendo en Venezuela. Pero una lesión y circunstancias de la vida lo llevaron a emigrar a España, donde inició, prácticamente, desde cero.

El Club Ciclista Galapar y Avimoza Chozas Team claves en esta etapa, donde continúa desarrollando una carrera deportiva tanto en el ciclismo europeo y nacional.

Su meta inmediata apunta alto: dar el salto al ciclismo Pro Continental. “Lo veo cerca. Siento que estoy a un paso y quiero seguir arriesgándolo todo por el ciclismo”.

Rivero no habla desde la comodidad. Habla desde la experiencia de quien dejó atrás su país, amigos y familia para perseguir un sueño que se construye paso a paso.

“He dejado mi vida atrás en Venezuela. Mis amigos, mi familia, todos por estar aquí. Entonces siento que no puedo dejar que cualquier obstáculo me venza”.

Nunca te rindas

La historia resume perfectamente quién es José Manuel Rivero: alguien que, incluso cuando todo parece roto, encuentra la manera de volver y seguir adelante.

“Nunca te rindas”, es una una frase que define su vida. Esa es, precisamente, la que más repite durante la conversación.

Incluso recuerda el consejo de un exciclista que intentó desanimarlo cuando apenas comenzaba. “Me dijo que no me recomendaba el ciclismo, que era un mundo muy duro. Eso me dejó pensando muchísimo”.

Pero decidió seguir su propio camino. “Al final entendí que sí era lo que yo quería”. Por eso, cuando piensa en los jóvenes que empiezan en este deporte, su mensaje es claro: creer en sí mismos.

“No se dejen llevar por lo que dicen los demás. Si les gusta algo, vayan al cien por ciento con eso”.

El sueño de vestir a Venezuela

A pesar de construir su carrera en España, Rivero mantiene intacto su vínculo con Venezuela. Uno de sus mayores objetivos es competir en campeonatos nacionales y, algún día, representar al país en eventos internacionales.

“Quiero llevar los colores de Venezuela, correr mundiales, panamericanos y demostrar el talento que hay”.

Mientras tanto, sigue entrenando con la misma insistencia que, según él mismo dice, lo define como persona.

Un venezolano que, sin duda alguna, aprendió que las montañas no están para detenerte, sino para demostrar hasta dónde eres capaz de llegar.

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